Probando un RAG multimodal sobre imágenes
He estado probando a construir un RAG multimodal sobre imágenes. La parte que más me interesaba no era solo analizar la imagen, sino convertir esa salida en contexto recuperable pa…
Durante años hemos trabajado en la transformación digital: digitalizar procesos, conectar sistemas, reducir tareas manuales, implantar ERPs, CRMs, plataformas internas, automatizaciones y nuevas formas de trabajar.
Ese paso permitió ganar productividad, mejorar la eficiencia operativa, reducir errores, aumentar la trazabilidad, acelerar decisiones y hacer que la organización trabajara de forma más conectada y escalable.
La información siempre ha sido importante, pero la IA ha hecho mucho más evidente su papel transversal. Ya no hablamos solo de datos dentro de un sistema concreto, sino de conocimiento que atraviesa áreas, procesos, herramientas, documentos y personas.
Cuanto más trabajo en proyectos de IA, más claro veo que una de las grandes necesidades está en la calidad, organización y disponibilidad de la información. No se trata solo de elegir un modelo o una herramienta, sino de preparar el conocimiento de la empresa para que pueda ser buscado, relacionado y utilizado con valor real.
Ahí aparece un cambio de paradigma: durante años hemos trabajado principalmente con dato estructurado, relacional y consultable mediante reglas, filtros o campos concretos. La IA introduce una nueva capa: información vectorizada, preparada para búsquedas semánticas, capaz de encontrar relaciones por significado, contexto e intención.
Pero abordar todo esto sin estrategia puede convertirse en un proyecto inabarcable. Por eso es clave hacerlo de forma faseada, con acciones concretas, prioridades claras y casos de uso bien seleccionados. No se trata de ordenar toda la información de golpe, sino de empezar por aquello que tenga más impacto y capacidad de demostrar valor.
En este contexto, el CIO & AI Transformation Lead puede jugar un papel clave, impulsando una visión corporativa de la información, asegurando gobierno, seguridad y calidad del dato, y ayudando a priorizar casos de uso con impacto real.
La transformación de la información para IA no puede liderarse solo desde la gestión: requiere entender arquitectura, integración de sistemas, modelos relacionales y vectoriales, APIs, seguridad, escalabilidad y las implicaciones de llevar una solución a producción.
Y esta transformación necesita que la visión corporativa de la información y la visión tecnológica avancen alineadas, cada una aportando desde su ámbito, para convertir la información en soluciones útiles, escalables y sostenibles.
La transformación digital convirtió procesos físicos o manuales en procesos digitales. Ahora, la transformación de la información debe convertir conocimiento disperso en conocimiento accesible, conectado y útil para la IA.
Porque la IA no empieza solo cuando hacemos una pregunta a un modelo; empieza mucho antes, cuando la información de la empresa está preparada para responder.